Saltar al contenido principal

¿Qué son las Áreas de Conocimiento Básico?

Las Áreas de Conocimiento Básico (CKA) establecen un conjunto de estándares para la Atención y Educación Temprana (ECE) que respaldan la profesionalización de nuestro sector. Constituyen la base de conocimientos a partir de la cual todo educador de ECE que trabaja con niños pequeños y sus familias debería construir para ofrecer un acceso equitativo a entornos de aprendizaje y cuidado de alta calidad para todos los niños pequeños, desde el nacimiento hasta los 8 años. Las CKA también proporcionan una base para la autoevaluación y la reflexión que ayuda a los profesionales a determinar áreas de competencia profesional y áreas de crecimiento adicional. Las CKA proporcionan la base de las Competencias Básicas de Nevada.

Áreas de Conocimiento Básico (CKA) de Nevada
Revisado en julio de 2014

Para proporcionar un punto de partida común para oportunidades de formación eficaces y adecuadas, Nevada ha identificado las siguientes Áreas de Conocimiento Básico diferenciadas, que sirven como base de la Escalera Profesional de Atención y Educación Temprana de Nevada y del Sistema de Aprobación de Formación.

La Escalera Profesional está en formato Adobe® Acrobat Reader. Descarga el software gratuito Acrobat® Reader.

Crecimiento y desarrollo humano

Los educadores de la primera infancia comprenden las variaciones individuales de los niños en desarrollo desde el nacimiento hasta los 8 años, y las múltiples influencias que afectan al crecimiento físico, cognitivo, social y emocional. Conocen y aplican investigaciones y teorías del desarrollo humano comúnmente aceptadas sobre el crecimiento, el desarrollo y el aprendizaje infantil. Al comprender las implicaciones del desarrollo temprano del cerebro, utilizan prácticas apropiadas para el desarrollo para crear entornos saludables, respetuosos, de apoyo y con retos adecuados que promuevan una amplia gama de resultados positivos del desarrollo para cada niño.

Interacciones positivas y orientación

Los educadores de la primera infancia utilizan interacciones de apoyo como base de su trabajo para crear relaciones recíprocas positivas y cálidas con niños desde el nacimiento hasta los 8 años. Tienen expectativas realistas sobre el comportamiento de los niños y utilizan técnicas de orientación apropiadas para el desarrollo para crear un entorno que fomente el comportamiento prosocial, la resolución de conflictos, las habilidades de resolución de problemas y las interacciones satisfactorias con compañeros y adultos.

Observación y evaluación

Los educadores de la primera infancia conocen y comprenden los objetivos, beneficios y usos de las evaluaciones infantiles y del programa, y utilizan los datos de evaluación para diseñar un programa basado en las capacidades de desarrollo de los niños. En colaboración con las familias, utilizan la observación, la documentación y otras herramientas y enfoques de evaluación adecuados para mejorar el currículo y modificar las experiencias de aprendizaje a fin de satisfacer las necesidades de desarrollo y aprendizaje de cada niño.

Entorno y currículo

Los educadores de la primera infancia comprenden que la base de la planificación e implementación del currículo se establece a través del conocimiento del crecimiento y desarrollo infantil. Conocen, comprenden y utilizan un amplio repertorio de enfoques de enseñanza y aprendizaje apropiados para el desarrollo, así como integran directrices adecuadas a la edad y estándares de contenido en la planificación del currículo. Mediante estrategias y herramientas propias de entornos de aprendizaje saludables, respetuosos, de apoyo y con retos adecuados, diseñan, implementan y evalúan de forma intencional un currículo significativo para el desarrollo y reflexionan sobre su propia práctica para promover resultados positivos para cada niño.

Salud, seguridad y nutrición

Los educadores de la primera infancia comprenden que la salud y la seguridad física y emocional de los niños es vital para fomentar la competencia en todas las áreas del desarrollo. Conocen sus responsabilidades de notificación conforme a las leyes y normativas aplicables y desarrollan procedimientos y entornos que garantizan la seguridad, promueven prácticas de salud adecuadas, fomentan una nutrición saludable y favorecen el bienestar físico y emocional de cada niño.

Relaciones familiares y comunitarias

Los educadores de la primera infancia comprenden que la familia constituye el contexto principal para el desarrollo de los niños. Por ello, apoyan e implican a las familias mediante prácticas culturalmente sensibles y relaciones recíprocas que reconocen y respetan la diversidad de orígenes, la estructura familiar y las necesidades de desarrollo de cada niño. Crean una participación significativa de la familia y la comunidad, conectan a las familias con recursos comunitarios y se mantienen al día de las oportunidades de colaboración con otras organizaciones familiares y comunitarias.

Liderazgo y desarrollo profesional

Los educadores de la primera infancia se identifican con la profesión de la primera infancia y se implican en ella, y demuestran su compromiso con los niños, las familias y las comunidades manteniendo estándares éticos y otras directrices profesionales relacionadas con su práctica. Al participar en un aprendizaje continuo y colaborativo, toman parte en el desarrollo profesional permanente y buscan roles de liderazgo adecuados para dialogar con otras personas, tanto dentro como fuera del sector, sobre cuestiones comunes a fin de impulsar las mejores prácticas. Conociendo los principales temas de política del sector, actúan como defensores de los niños, las familias y la profesión.

Gestión y administración

Los administradores de la primera infancia fomentan un clima organizativo en el que se valoran las relaciones de apoyo y la comunicación positiva entre empleados, familias y colegas de la comunidad. Comprenden principios, teorías, responsabilidades y ética fundamentales de la gestión y utilizan este conocimiento para implementar las mejores prácticas empresariales y de la primera infancia. Utilizan datos del programa para planificar, evaluar y modificar el programa de forma continua a fin de cumplir estándares de alta calidad, proporcionar liderazgo para orientar el desarrollo profesional y la defensa de los empleados, así como modelar prácticas apropiadas para el desarrollo para promover resultados positivos para cada niño.